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miércoles, 20 de junio de 2012

Girasoul

Desde luego, nuestra amiga Raquel quiere que nos sintamos como reyes en el baño. Vaya preciosidad me ha preparado la tía en 3D y con tan sólo unas fotos que le envié como referencia, sin medidas ni más detalles. No sé cómo lo hace pero se nota que tiene buen ojo para los espacios porque ha diseñado el interior del baño siendo más que fiel a sus hechuras. Pues hala, ahora sólo me queda encontrar el color que nos recomienda para las baldas y el espejo, que por cierto está listo para entrar en acción aunque no será tan imponente como el que nos propone la Haro. Es grande, sencillo y con el marco liso y más estrecho pero igualmente espero que con el toque azul aguamarina quede a la altura de las circunstancias.
Hoy ya he tenido que echar mano a uno de sus diseños para las habitaciones, con el fin de orientarme en su distribución y decoración. Y menos mal que me ha hecho un mapa de cómo debe ir todo porque yo admito que soy una inepta total para esos menesteres. Ya sabe Raquel que la sigo como si fuera yo un girasol en los consejos que me da, para eso ella es la que la sabe.

Mañana os cuento más cosas, como siempre. Por hoy ya me voy a relajar que para ser sincera, esto de ser manitas cansa un montón, pero sólo físicamente ¿eh?, que en mi cabecita estoy como una rosa inquieta y expectante.
Buenas noches, mañana jueves.

jueves, 10 de mayo de 2012

Los dos lados de la cama


 ¡Atención señores a lo que nos vamos a encontrar cuando entremos por la puerta de la segunda habitación! Esto está llegando a un punto en el que no sé yo si la realidad estará a la altura de la imaginación de nuestra diseñadora de interiores, la señorita Haro. Pero eso sí, por no intentarlo no será. Así que...¡vamos allá, Raimundo!

Por esta noche lo vamos a dejar aquí. No tengo mucho más que contaros acerca del avance del piso aparte de que el lijado de las puertas se llevó a cabo, de que tengo muchas más cosas que comprar, como papel decorativo para las paredes y suelo de vinilo para los baños, y que me está entrando el gusanillo de ver resultados. No olvidemos que vamos camino del día 37 de los 90 que tenemos en total, lo que nos dejan 53 días más. Y aunque parezca que no, el tiempo vuela, al menos esa es la percepción que tengo de hace un tiempo a esta parte.
Además, esta tarde he vuelto al aeropuerto para despedir a alguien importante para mí, esta vez a mi comadre, esa de la que os hablé ayer. Así que hala, cada mochuelo a su olivo que ya mañana estaré más animada y con muchas más ganas de seguir contándoos mil cosas más.
Buena noche de jueves. No sé por qué pero siempre fue mi día favorito de la semana ahora que lo pienso. Creo que es porque las noches más divertidas que he pasado en mi vida fueron en jueves o puede que sea porque ya huele a viernes. Hasta le llamaban "juernes" en cierta emisora de radio. Pues eso, feliz fin de jueves.

domingo, 22 de abril de 2012

Manos, muchas manos


¿En serio llevo tres días sin escribir na na na? Inconcebible. Así se pierden lectores y regularidad, no puede ser. Aunque si me pudiera justificar un poco diría que el jueves tuve mucho que hacer, a parte de ver a mis queridos amigos de la facultad; le viernes hizo un día absolutamente veraniego en Málaga y estuvimos tiraditos en las calles todo el día hasta las tantas; el sábado, ayy el sábado, vaya día de mierda el de ayer, con perdón. Algo tuve que haber hecho porque el karma se me puso trabajoso:
1-Madrugón total (7:30 am) para ir a recoger el coche de mi padre al pueblo ya que lo necesitaba para ir a currar esa noche a la BBC (you know what I mean).
2-Mañana movidita en casa.
3-Regreso a las Málagas con total normalidad al medio día.
4-Al coche de mi padre se le va la batería, pero al carajo completamente.
5-Odisea y dineral para solventar el problema antes de la hora de irme a trabajar.
6-Sandwich y ducha contra reloj antes de salir pitando al curro.
7-Conclusión: padre desplumado, hija exhausta, hambrienta e impotente ante los caprichosos avatares de la vida pero satisfecha al final del día, o de la noche, porque mereció la pena ir a trabajar.

No me quiero ni acordar, me canso de pensarlo.

Vamos nosotros a lo nuestro, que al final, lamentarse no vale para nada. La verdad es que la historia está un poco parada porque no he estado estos días por allí para seguir moviendo el cotarro. Es más, seguirá así hasta la semana que viene porque tuve el arrebato de comprarme un billete hiperbarato para ver a mis amigos de Cardiff, la maldita nostalgia me pudo y los 38€ del billete ida-vuelta, también. Salgo el martes y volveré y el día 1 de mayo, fecha a partir de la cual le meteré el turbo a este nuestro proyecto. Hay muchísimo que hacer y afortunadamente varias manos que me quieren ayudar por el gusto, ¿no es increíble?
En serio, está pasando algo precioso a mi alrededor. Supongo que es la solidaridad de la gente que se siente como tú, en un extraño purgatorio que nos hace sentir poco útiles después de haber luchado tanto por encauzar nuestro camino hacia algo bueno y provechoso. Aunque más que nada, yo diría que se trata de la desilusión de ver que todo lo que nos habían contado sobre la vida, las aspiraciones, el trabajo por cuenta ajena, las empresas y sus empresarios, la cotización, la jubilación, etc, se desmorona ante nuestros ojos, como un helado al solano. Ya nada de eso importa; la jornada laboral de ocho horas, el descanso para comer, las vacaciones en agosto, todos a la vez en plan masivo, sistematizados y arrancados de la creatividad y la propia iniciativa.

Pues bien, debe ser debido a este sentimiento común de decepción y desengaño, que algo está pasando, algo muy alentador y que me hace muchísima ilusión. Varias personas me han ofrecido su ayuda desinteresada y han compartido conmigo, sin apenas conocernos algunos, sus situaciones actuales, es decir: el desempleo, vuelta a casa de los padres, colaboración intensa en las tareas domésticas e incertudumbre, pero muchas, muchas ganas de empezar a asomar la cabeza fuera de ese hoyo raro en el que nos hemos metido. Esta caída estrepitosa, este hostión que nos hemos dado, encima vamos a tener que agradecerlo porque, si lo pensamos bien, nos ha liberado de una vida laboral mecanizada, triste y que no estimula la gran imaginación que tenemos en nuestro coco. Hay que joderse, ¿no? Es la oportunidad de intentar hacer lo que de verdad queremos.
Primero fue Raquel, que se ha vuelto loca dibujando bocetos para los interiores de la casa; desde Mallorca y sin que nos hayamos visto las caras ni una vez. Luego ha sido Marta, una compañera de la facultad a la que no veo desde hace un siglo y que, de repente, me ofrece venirse a Antequera a echarme una mano, porque es muy manitas y quiere hacer algo más que estar en casa. Además, Juanlu, otro mochano y amigo en común de mi querida Pamola, además de informático, me dice que cuando necesite material o soporte informático, cuente con él sin dudarlo. Mi madre me regala parte del mobiliario de nuestra casa y afronta económicamente todo lo que yo no puedo, que es un motón. Mi padre no deja de mandarme páginas web donde poder colocar la publicidad del "hostel" y me da muchas ideas buenísimas.
Mi hermana se encarga de hacerme las tarjetas, los fliyers y la publi. El galés me ayudará a traducir todo esto al inglés y así crear la versión anglosajona del blog. Mis amigos y conocidos difunden la idea de boca en boca, hablando maravillas y recomendándolo, a su vez, a sus amigos.
Todo esto conforma una de las cosas más bonitas que me han pasado nunca, y contando con la ironía de que es resultado de un momento muy crítico e incierto de nuestras vidas. Cada uno de nosotros lo vamos a hacer, ya lo veréris.

Hoy, para compensar un poco el silencion de los días anteriores, vamos a tener entrada por partida doble: esta de desahogo y reflexión, y otra más práctica, donde veremos los avances que ha hecho la amiga Raquel, ya sabéis, la mayorquina.
¡Tahora!