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domingo, 29 de julio de 2012

¿Qué caminito cogemos ahora?

Hace casi una semana ya que no hablamos, aunque hemos tenido otras vías de comunicación estos días...¿es o no? Pero bueno, para los que no estén muy al día con las redes sociales, mejor dicho, aun menos que yo, he de decir que han estado pasando algunas cosas. Por desgracia, el mensaje o la agresiva promoción que intenté hacerle a El Caminito no llegó a tiempo para el Festival de Blues, es decir, que todo aquel que buscaba alojamiento para el pasado fin de semana, lo había encontrado de sobra cuando aparecí yo ofertando el hostalito a viva voz. Aun así, no pasa nada, porque estos días los he aprovechado muchísimo: he seguido mejorando el aspecto y la calidad de las habitaciones así como de los baños, la cocina y el salón. Y por supuesto, algo que estaba deseando hacer, creé una página en Facebook especialmente pensada para nuestra casita de huéspedes, con algunos mensajes, eslóganes y por supuesto, fotografías del interior. No ha quedado nada mal y de hecho, está teniendo una muy buena acogida, ¡incluso se ha unido a la página gente que no conozco de nada!
Hay una novedad, una que estaba esperando ansiosamente y que por fin ha tenido lugar: la genial diseñadora Marta Díaz, muy poco conocida para su asombroso y sencillo talento, se ha encargado de crear el logo de nuestro mini hostal. Me encanta el diseño y la verdad es que no tuvo que enseñarme muchas propuestas porque lo tuvo claro desde el principio. Me alegro de la sintonía que existe entre nosotras para estas cosas y que desde el principio ha estado vinculada al proyecto El Caminito, nombre que además acabó proponiendo ella tras una tormenta de ideas improvisada. Aunque tengo que decir que no le ha quedado otra que estar al tanto de los devenires del piso, ya que más de una vez ha tenido que poner el hombro para mí.
Nunca le estaré lo suficientemente agradecida. Ni a ella ni a mi madre, quien puso todos los medios a mi alcance en señal de su plena confianza en mí. Tampoco a mi padre, quien no paró de moverse, investigar sobre todo lo relacionado con la apertura de algo así y de remangarse para poner bien bonitas las estancias. No podría haber avanzado tanto sin Patricia, quien sudó conmigo la gota gorda trasladando muebles de todos los tamaños. Aunque más sudó su Juanma el día que nos dieron las tres de la tarde (en pleno mes de julio) moviendo cosas de un sitio a otro, mientras las chicharras nos indicaban que el termómetro estaba a punto de reventar.
Imposible olvidar, ni mucho menos, tanto apoyo de tanta gente. Amigos, conocidos lejanos, familia...incluso personas a las que la idea no les convencía que aun así ofrecían su ayuda a cambio de nada y que, además, poco a poco llegaron a verle el sentido a este proyecto.
Ni que decir tiene que, a pesar de que no haya seguido a pies juntillas los preciosos bocetos de Raquel de Haro, los sigo teniendo en cuenta para seguir embelleciendo el interior del piso. Ella ha sido una guía para mí en todo esto, sobre todo a la hora de ponerme en bandeja referencias, precios y demás facilidades para comprar todos los materiales que usé.
Muchas gracias, esto es lo que me propongo soltar con todo este discurso. Simplemente, gracias.

miércoles, 20 de junio de 2012

Girasoul

Desde luego, nuestra amiga Raquel quiere que nos sintamos como reyes en el baño. Vaya preciosidad me ha preparado la tía en 3D y con tan sólo unas fotos que le envié como referencia, sin medidas ni más detalles. No sé cómo lo hace pero se nota que tiene buen ojo para los espacios porque ha diseñado el interior del baño siendo más que fiel a sus hechuras. Pues hala, ahora sólo me queda encontrar el color que nos recomienda para las baldas y el espejo, que por cierto está listo para entrar en acción aunque no será tan imponente como el que nos propone la Haro. Es grande, sencillo y con el marco liso y más estrecho pero igualmente espero que con el toque azul aguamarina quede a la altura de las circunstancias.
Hoy ya he tenido que echar mano a uno de sus diseños para las habitaciones, con el fin de orientarme en su distribución y decoración. Y menos mal que me ha hecho un mapa de cómo debe ir todo porque yo admito que soy una inepta total para esos menesteres. Ya sabe Raquel que la sigo como si fuera yo un girasol en los consejos que me da, para eso ella es la que la sabe.

Mañana os cuento más cosas, como siempre. Por hoy ya me voy a relajar que para ser sincera, esto de ser manitas cansa un montón, pero sólo físicamente ¿eh?, que en mi cabecita estoy como una rosa inquieta y expectante.
Buenas noches, mañana jueves.

jueves, 7 de junio de 2012

No comment

La extensión de mi mano derecha
 en las últimas semanas
¿Os acordáis del No comment de los informativos de la 2? Pues voy a intentar hacer algo parecido, con algún que otro comentario pero usando las imágenes como principal fuente de información.
Buenas noches gentío, esto marcha.

Estantería-puzle imposible





La ecatombe: se ha terminado la pintura.
Conclusión: hay que comprar más (cagüen...).
Lo que ocurre en la trastienda mientras
 yo me doy portazos en la cabeza





Primera mano de pintura de
 una de las últimas puertas por hacer


jueves, 31 de mayo de 2012

Mueve el culo

Aires de negatividad volvieron a entrar por mi ventana ayer. Alguna lagrimilla también, para qué negarlo. Yo sé que esa no es la actitud ni nada que se le parezca, pero perdonadme, de verdad, no lo pude evitar. Puede que por eso no escribiera nada y eso sí que es imperdonable, pero realmente no creí tener nada que contar sin amargar a alguien de camino. Aquí estamos para ser sinceros y compartir ya que estoy segura de que, por desgracia, no soy la única a la que el ánimo a veces se la juega. Este no es un blog sobre mi vida personal pero es inevitable mostrar bastante de mí al tocar el palo de lo laboral. A veces, no siempre, me paro a a pensar demasiado y los medios de comunicación no ayudan, más bien me provocan rechazo, tristeza, y lo dice una periodista.
A ver ¿qué problema hay con mi currículum? ¿Debería modificarlo OTRA VEZ? ¿Por qué no le intereso a nadie laboralmente hablando? Que sí, que yo soy bastante segura de mí misma pero coño, también soy humana, tengo mis momentos y estas cosas me hacen dudar de mí. Con lo apañaita que yo soy, que todo lo aprendo rápido, que pongo empeño e ilusión en las cosas, que soy buena curranta...se van a dar conmigo.
Y para colmo, he tenido que escuchar que una amiguísima mía lo está pasando fatal porque cierto jefe no paga, literalmente...WHAT THE FUCK??

Parece que me siento mejor. Ahora sí, como ayer me rallé bastante por rechazos de empresas, falta de contestaciones tras entrevistas, etc, etc, hoy me he cogido de un puñado, por no decir de los pelos, y me he dicho: "guapa, nadie va a venir a pegarte a la puerta ofreciéndote el trabajo de tu vida. Sin embargo, te embarcaste en algo importante, emocionante, realista y que además, es tu futuro trabajo". Así que me fui derecha a nuestro pisito-hostel y me puse de pintura blanca hasta los topes. Eso sí, no sin antes dejarme mi precioso esmalte de uñas rojo lijando las puertas. A quién se le ocurre pintarse las uñas sabiendo a lo que veníamos.

Amigos, desconocidos, familia, desaventurados, emprendedores, superviventes, optimistas y pesimistas, dadme mucha fuerza porque esto va para adelante. Y yo, a cambio, os mando un besazo.

martes, 29 de mayo de 2012

Pilas Alcalinas

Lo dicho, la incertidumbre laboral y económica vuelve a llamar a mi puerta y es insistente la jodida. Pero esta vez es diferente, esta vez tenemos un plan B y si me aprietas te saco un C, un D y un W. Mañana volvemos a la carretera rumbo a la tierra donde el sol debía aparecer antes que en el resto del mundo. Ya sabéis a donde me refiero así que no me hagáis decíroslo. Allí me espera un montón de trabajo y, una vez más, ya sabéis para qué. Esto sí que lo digo porque, aunque sea obvio, se me llena la boca con el tema. Esta semana nos vamos a poner a pintar, a sudar, a mancharnos y a blasfemar un poco también, que me conozco. Yo, a Wall Streat, tendría que ir con un bozal.

Es verdad que ha sido un chasco esto de la tienda de fotos y es que no me ha dado tiempo ni de hacer una de carnet, leche. Sin embargo, me ha devuelto la oportunidad de darle un buen empujón al Dulce Hostal. Tengo ganas, estoy fuerte, tengo la mente clara y no estoy dispuesta a parar hasta que lo consiga.
Una pequeña buena noticia: mi Patricia de mis amores me dice que me despabile y me ponga las pilas, que ya tiene a varias personas preguntando por la apertura del lugar. Y yo le digo: ¡¡Señor, sí, señor!!

Mañana os cuento más. Lo siento pero es que yo tengo que contar las cosas, si no.............reviento (* entiéndase por Susana B).
Ah y lo de Arguiñano me ha parecido genial. Muy apropiado en este blog aunque sin ponernos bélicos que aquí no estamos para eso (aunque ya me gustaría a mí coger una metralleta y que me dejaran sola con unos pocos que yo me sé). En fin, que me ha gustado que se haya relajado tanto como para decir lo que ha dicho por televisión, ya veis que ha corrido como la pólvoras en las redes. No creo que se fuera ese día a su casa de rositas.

Buenas noches, quienes quiera que seáis, gracias por leer.

viernes, 25 de mayo de 2012

Yo, me adapto

Espero no aburriros compadres, la cosa parece que ha detenido en le tiempo y lo cierto es que me da mucha rabia porque sólo quiero ver resultados. Me hace una ilusión bárbara empezar a verle color pero como ya contado por estos lares, que sé que soy una rancia, el trabajo ha llamado a mi puerta por partida doble. Es una suerte, estoy empezando cosas nuevas y siendo remunerada pero no puedo evitar tener la sensación de que el Dulce Hostal es más importante.
En fin, no me voy a poner negativa, eso aquí está prohibido. Solamente espero estar contándoos cosas del avance del piso en breve, que me muero de ganas de poner fotos, de escribir lo cansada pero feliz que estoy, de deciros que me ha caído pintura en el pelo y que ahora me huele la cabeza a aguarrás. To eso.
Familia no desesperéis. Esta situación es nueva para mí (y tanto que lo es) pero hay tiempo para todo y habrá que repartirse entre Antequera y Málaga, con lo que me gusta a mí un "pacá" y un "pallá".
Se acabó el aburrimiento y la sensación del tiempo perdido; ahora va a haber mucho meneo.
Buen final de jueves a todos, esta noche Málaga estaba para comérsela de bonita.

jueves, 24 de mayo de 2012

Time goes bye...

Venga, una cosita rápida que los párpados ya me han dado el ultimátum. Hoy le he enseñado por fin el piso-futuro hostal a la simpática, monísima y, para colmo, alta, organizadora de excursiones y actividades deportivas en la comarca. Me ha hecho muchas preguntas, lo ha analizado bastante, ha mirado hasta el último rincón y, al final, me ha sonreído y me ha dado su tarjeta en señal de satisfacción.
Muy bien señores, un paso más.
Lo último: ahora, paradójicamente como ya os comenté, estoy OCUPADA, y lo pongo en mayúsculas porque bien lo merece el término. Estoy con mi BBC y ahora parece que durante la semana, mis servicios son requeridos en la mencionada tienda de fotografía.
Yo estoy muy contenta aunque algo agobiada porque el plazo de nuestro reto se acerca vertiginosamente y yo no avanzo. Me llaman de un día para otro, lo que a mí me parece bien, aunque la presión en lugar de ponerme a cien me está poniendo de los nervios.
Supongo que es parte de la emoción.
Como dice siempre un amigo mío como la copa de un pino: ¡que pasen buena noche y disfruten de ella!

domingo, 20 de mayo de 2012

Domingueros del mundo

Qué domingo más raro el de hoy, ¿no? Llueve, hace calor, llueve, hace calor. ¿En qué quedamos? La verdad es que tampoco me ha molestado demasiado el tiempo tan tonto que ha hecho hoy, como he tenido que currar... Lo siento mucho por aquellos que estaban libres el día de hoy y lo han tenido que pasar bajo techo.
Volviendo al "yo, me, mi, conmigo", la jornada dominguera de fotos no ha estado nada mal. Durante el transcurso del fusilamiento con flash y la posterior venta, las cosas no pintaban muy bien pero al final, inesperadamente, me ha pasado algo que creo que nunca me pasó antes: vendí casi todas las fotos. No es que llevara una gran cantidad pero las suficientes como para garantizar unos ahorrillos más. ¡OLE!
Y quando arrivo a casa, me siento en la gloria y con algo más de tranquilidad interior, esa que me da el saber que no dejo de intentarlo y que me gané la vida (aunque de aquella manera) una vez más.

Para esta semana tengo bastantes planes, entre ellos espero mostrarle por fin nuestro futuro "Dulce Hostal" a la chica organizadora de excursiones. Además de seguir currando en la casa, que faltica le hace. Tengamos en cuenta que ya hemos superado el ecuador del plazo establecido y eso me da canguelito bueno, así me pongo las pilas. A mí la presión es que me pone, no me preguntéis por qué.

Os dejo por hoy, aunque no sin dejaros estas imágenes para que os alegréis la vista. Supongo que ya habréis adivinado que son más trabajos de Raquel de Haro en 3D. No sé vosotros pero yo lo estoy flipando, sobre todo porque esto me hace exigirme más en cuanto a la apariencia de los interiores.

Qué paséis buen final de domingo haciendo lo que más o guste, o lo que menos coraje os de: ver el fútbol, ir al cine, poner "Aida" (a mí me ponía de los nervios), salir de tapas, mirar monólogos chorras, etc, etc.
Yo haré lo mismo, que en este caso será ponerme una peli en el portátil y que salga el sol por Antequera.

sábado, 19 de mayo de 2012

Caprichos

La vida te da sorpresas, sorpresas te la vida. ¿A que no adivináis? De sobra sabéis la pésima racha laboral que llevo arrastrando desde hace un tiempo a esta parte. Ahora parece que estoy levantando cabeza con mis labores en la BBC pero hay más. Vamos a jugar un rato, a ver quién acierta. ¿Qué ocurre cuando te tiras una buena temporada de soltería? Que llega un punto en el que no te comes una rosca, ¿es o no? "Es" diríais vosotros al unísono. ¿Y qué pasa cuando te ennovias? Que te salen las roscas de todas partes y hay que admitir que da mucha rabia. ¿Por qué no antes, cuando la cosa tenía sentido? Caprichos del destino, supongo.
Ahora bien, extrapolemos este vago ejemplo al ámbito del trabajo. Seguro que ya lo tenéis. Pues sí, un periodo de sequía absoluto y en el momento que me sale un trabajillo el teléfono empieza a sonar como loco cada 24 horas. El otro día ya os dije que tenía una entrevista de trabajo, con un fotógrafo profesional que se dedica a la BBC pero que esta vez requería mis servicios para los reportajes de los eventos. "Dios, sí, y se acabará el asedio en los combites", me dije justo después de colgar el teléfono. No es mi trabajo soñado pero significaba un paso más en el mundillo nada despreciable de las Bodas, Bautizos y Comuniones, y al menos trabajaría en Málaga y no por pueblos cercanos a Nerja.
Pero agarraos, que justo un día después de entrevistarme con este profesional de la fotografía de saraos, recibo una nueva llamada de teléfono. Se trataba de una nueva entrevista pero esta vez el puesto a desempeñar era de diseño gráfico...Oh my God. Y hasta aquí puedo leer.
Sí, sí, es que no puedo contar más porque no quiero gafar nada. Nunca fui supersticiosa pero sí tengo la creencia de que si se anticipa algo con demasiada ilusión, al final se va al garete.
No tiene nada que ver esa creencia con nuestro grandioso proyecto, ya que en este caso se trata de pura certeza. Por nuestros ovarios, cojones o lo que queráis, que en julio habrá una casa de huéspedes en Antequera. Es que ya no se trata de una simple propuesta o propósito, es muchísimo más que eso. Es un sueño, una idea pensada para demostrar que otra forma de trabajar es posible, haciendo aquello que nos gusta, o al menos eso en lo que somos buenos. Este "Dulce hostal" es la prueba de que se puede sobrevivir y sobre todo, vivir, siendo nuestro propio jefe, marcando nuestras propias reglas, horarios, limitaciones, etc. Si nos quedamos en la calle que sea después de haber luchado como gato panza arriba, que dependa de nosotros, de nuestro propio esfuerzo y no de los caprichos del mercado o los del jefe de turno.
Esto, gentío navegante, es tan importante que no se me ocurriría ni por asomo dejarlo de lado, aunque las tornas de mi situación laboral cambiaran de la noche a la mañana. Alternativas hay, pero ese hostel va palante como que me llamo Ángela.
Además, me está trayendo cosas tan buenas e inesperadas, como manos dispuestas a ayudar en lo que sea sólo por el hecho de participar y mucho apoyo de todo el mundo, que sólo podría compensarles con una buena inauguración.

Yo, por lo pronto, sigo con mis fotos en la BBC y respecto a lo demás...ya se verá.
Gracias a todos. Disfrutad de la fiebre de sábado noche.

viernes, 11 de mayo de 2012

Bon appétit!

Acabo de terminar una mis pelis favoritas en el portátil. Es bastante ñoña y hasta a mí me sorprende que me guste tanto. Me reconforta verla, no me preguntéis por qué. Yo diría que es casi enfermizo lo que hago: ver una película veinte veces sólo por lo bien que me hace sentir. Hago lo mismo con las de Woody Allen y Diane Keaton (Manhattan, Annie Hall) y no me lo explico pero me las pongo para dormir y me quedo tan feliz oyéndoles de fondo.
En este caso no es una peli cualquiera, es "Julie y Julia", aquella que me dio la idea de montar un blog que plasmara la evolución del proyecto que he emprendido. Sí, yo lo empecé pero sois muchos los que confiásteis en mí y ahora participáis de una manera u otra de este ¿descabellado? plan. No es tan descabellado, ¿verdad que no? Es perfectamente posible y de hecho, no queda mucho para verlo realizado. ¡Qué nervios!
Hay grandes diferencias entre Julie y yo. En su caso, ella adora cocinar. Afirmaba que después de todo un día donde nada es seguro, puedes llegar a casa y sabrás con total seguridad que si mezclas yemas de huevo, chocolate, azúcar y leche, se pondrá espeso. Decía de aquello que la reconfortaba. A Julie no le gustaba su trabajo, la deprimía, salía de casa amargada sólo de pensar en el largo día que la esperaba en su cubículo. Sin embargo, regresaba ansiosa e ilusionada por meterse en su pequeño laboratorio de recetas y fogones, y tomar de nuevo las riendas. Quería decir que allí mandaba ella y sólo ella, nada se le escapaba de las manos en su cocina.
Así que decidió llevarlo más allá y escribir un blog sobre aquello que le gustaba de verdad. Porque, ¿de qué se podría escribir si no de algo que te apasione? Da igual lo estúpido que suene: si algo te encanta y te hace pensar en ello la mayor parte del día, al escribir sobre ello saldrán maravillas de nuestro puño.
Julie tomó como referencia a la cocinera que más le entusiasmaba, la que más la inspiró desde siempre, Julia Child, otra americana, y ATENCIÓN: simplemente tomó uno de los libros de cocina más importantes que esta última había escrito y se retó a sí misma a realizar cada receta (524 en total) en el plazo máximo de un año. A la vez, claro está, que relataba a diario la experiencia por internet, vía blog.

A mí me pareció una idea genial por lo simple, y original eso sí. Pues bien, la treintañera Julie no sólo comenzó a hacerse muy popular en internet, sino que pasó a ser reclamada por el New York Times y demás medios para finalmente, escribir un libro sobre su magnífica andanza. Ey, que se me olvida decir que está basada en hechos reales.
Con esto no quiero decir decir que pretenda yo sacar un libro de la narración sobre nuestra casa de huéspedes, pero sí es verdad que me dio algo en qué pensar. Más que nada, que internet me ofrecía una ventana por la que asomarme y decir muchas cosas, ya sabes, en plan Antonia llama a Josua. Y para ser sincera, no creo que pudiera estar saliendo mejor esto de compartir con vosotros la ilusión y el esfuerzo de un proyecto que, en el fondo, espero que nos anime a tirar palante.

Un día más, gracias. ¡Ah! Y deseadme suerte que mañana vuelvo a la carga, fotográficamente hablando.
Feliz viernes a todos.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Más y mejor

Aquí tenéis dos bocetos más de lo que deberían terminar siendo las habitaciones. En realidad es sólo una de ellas. Me estoy reservando la más chula para más adelante, puede que para mañana. No me quiero hacer de rogar aunque sí me apetece provocar algo de expectación ya que yo misma me entusiasmo muchísimo con los bocetos y quiero que vosotros tambiénlo hagáis. Al menos yo estoy deseando que las de verdad empiecen a parecerse muy pronto a estas representaciones. Una vez más, ole la Raquel.

Mi comadre y compañera de aventuras durante mi año y pico en Gales está aquí, ha venido a vernos y a mi me tiene loca de contenta, aunque nos deje ya mañana. De buena gana le ataba la pata a la estaca para que no se pudiera ir a ninguna parte pero desafortunadamente tampoco le espera un brillante porvenir si así lo hiciera. De sobra sabéis todas las cosas que están pasando, que la situación es más que complicada y que hasta han bautizado a esta nuestra generación como "La generación perdida", cosa que a mí no me acaba de gustar: no creo que ande yo por ahí perdida. Todo lo contrario, después de los incesantes bapuleos laborales, hemos sacado las agallas suficientes como para encontrarnos y ubicarnos rapidito si es que queremos salir adelante.
A lo que voy, que quisiera mencionar a mi querida Susana de manera especial, quien ha caminado estos días a mi lado por las personales y maravillosas calles de Málaga aspirando cada aroma que se le venía, contemplando la belleza y la solera de esta genuina ciudad andaluza, mora, bella, presumida y calurosa. Ha disfrutado Susana cada ínfimo detalle durante las caminatas que nos hemos dado en el día de hoy, mientras resoplaba con resignación y cierta melancolía al percatarse de que mañana tiene que dejarla, siendo su único objetivo el forjarse un buen futuro.
Ya no me refiero con esto solamente a ella, a mi comadre, la que me entiende a mí y me pone en mi sitio, la que me mima y con la que me confieso; me refiero también a todos aquellos que están fuera de su tierra adorada, algunos en mejores condiciones y otros pasándolo algo peor, con el fin de tirar para alante (palante de to la via). No hay fronteras cuando uno quiere trabajar y ser autosuficiente, no hay límites y sí muchas enseñanzas más allá de nuestra patria. Se llena una de orgullo al conseguir prosperar en otro país. Es un reto y como tal, cuando se supera, la satisfacción personal es inmensa. Pero ya que se ponen, y no me malinterpreten por favor, no se vayan al Reino Unido por Dios, sino a algún lugar más cálido y amistoso, al menos si son del sur y están acostumbrados al sol, la luz, la amabilidad y la cercanía entre personas.
Otra que ha cogido la crisis por los cuernos, y de qué manera, su comadre la Susana. Mucha suerte amiga, lo estás haciendo genial.

Y a vosotros, no mucho más por hoy. Bueno sí, que aunque no sé quienes sois, ni cuantos, ni nada, sé que cada uno tenéis vuestro toro particular al que le intentáis pillar de los cuernos. Mucho ánimo, fuerza y tranquilidad. Que si una cosa no sale, que no sea por no haber luchado hasta el final. Pero si así sucede, no pasa nada, ya saldrá otra y puede que hasta más interesante.
Mucha suerte a todos y gracias por estar ahí. Ye dejo de dar la tabarra, pero sólo hasta mañana ¿eh?
Buenas noches, noches.
 

sábado, 5 de mayo de 2012

Así, no

Vaya diita el el de hoy con tanto llover. Pero bueno, la verdad es que para seguir disfrutando de los frutos que da la huerta andaluza tiene que llover, chico. Me daría coraje si sólo tuviera libres sábados y domingos para disfrutar de la vida, pero como una de las obvias ventajas, porque hoy estoy positiva, de no tener un trabajo normal, de esos de ocho horas y de lunes a viernes, es que pueden caer chuzos de punta durante el finde, que yo, ya me daré una vueltecita por ahí el lunes o el martes.

Vengo de hacer mi ronda fotográfica y para ser sincera hoy ha sido una linda M, vamos que he ganado lo que he gastado sólo en gasolina. Es que la gente no está por la labor y a mí no me queda otra que entenderles. Si es que así no vale, ir a una comunión de mala gana, ¿dónde se ha visto eso? Pues últimamente, en todas partes. Claro, te invitan a una boda , a un bautizo o a una comunión, y señalo "te invitan" porque a ver qué sentido tiene montar un jolgorio, cualquiera que sea, y hacer a tus invitados pagarlo. O quizás debería decir, hacer negocio a costa de ellos, de tus familiares y seres queridos ya que, al fin y al cabo, le montas la comunión a la niña siempre esperando un sobrecito de cada apretón de manos con los cuñados y suegros. Qué chungo, osea que te casas, lo que yo entiendo como una celebración en honor al amor que os profesáis el uno al otro, la presentación en sociedad de una nueva pareja que se mira acaramelada siendo el centro de atención o un compromiso desinteresado y de cariño hacia la otra persona, gritado a los cuatro vientos.
Pues no, lo que yo he podido ver en estos seis años, que se dice pronto, yendo de boda en boda y de comunión en comunión es que los novios están apáticos perdidos, porque no han tenido la boda que querían sino que se les ha ido de las manos invitando a tanta gente; o simplemente es una boda de esas de "porque ya tocaba"; o están cada uno por su lado ocupadísimos atendiendo el amplio protocolo que exige tal celebración.
Resultado: los novios están deseando terminar esa carísima pantomima cuanto antes y largarse de una vez a Punta Cana. Se lo toman con la máxima filosofía posible y cumplen con el billón de fotos que tienen que aguantar pero eso sí, ya que nos hemos metido en fango hasta las cejas con el bodorrio, al menos le vamos a sacar a los familiares lo suficiente como para amortizarlo.
La gente no está para esas crueldades ahora mismo, lo están pasando mal la mayoría, que ya lo sabemos, que es un tema muy trillado pero cierto. El invitado medio se queda temblando después de la boda de su primo, de su colega o de la amiga de su novia. Le trastoca el mes entero y ya se tiene que quitar del café de las diez a lo mejor, o a lo peor, de la mitad de la compra mensual del Día.
¿Qué ocurre? Que este devastador efecto dominó al final me salpica a mí también. Los invitados están allí a disgusto, pensando en el pastón que han soltado en el sobrecito para que les sirvan un par de chanquetes en lugar de unos buenos langostinos. Esto les lleva indiscutiblemente a esperar con impaciencia...¿lo adivináis? ¡Premio! Claro, el inicio de la barra libre. Lógico, hay que evadirse como sea.
Les sale por los poros, no lo pueden evitar, están crispados y crispadas, porque los novios ni siquiera les importan demasiado y encima tienen que estar ahí, como de figurantes. Entonces aparezco yo, llena de simpatía e ilusión, risueña, profesional, con mucho arreglito y además, sin perder la dignidad. "¿Hacemos unas fotos por aquí, familia? Luego os las vendo al salir del convite". Desde luego, es auténtica esa expresión de "si las miradas mataran, yo ya estaría bajo tierra".
No me llamen poco romántica, no piensen que no creo en el compromiso de pareja, en el amor, en la desinteresada ansia de compartir un momento tan feliz con las personas que más quieres. Es que ya son demasiadas bodas en las que he estado y si alguna vez tuve algún un pensamiento matrimonial, que tampoco recuerdo, fue aniquilado por completo hace ya bastante tiempo.
Sin embargo, yo me digo a mí misma "tú para delante, que esto es temporal. Te sirve para hacer realidad un sueño mejor". Y así es, yo, palante.
Mañana me espera comunión y bastante lejos además pero allí estaré yo, con mi sonrisa de oreja a oreja apuntando y disparando con mi cámara de fotos. No tienen ni idea de lo que les espera (ojalá pudiera poner aquí un audio con una risa maléfica, así como de Frankenstein).

Y el lunes, a buscar barniz, pintura blanca y turquesa porque la semana que viene toca embadurnarse en acrílicas. Señores, que ya hemos rebasado el primer mes de reto y sólo nos quedan dos más. Qué estrés y ¡qué ganas!


jueves, 3 de mayo de 2012

Sol solete, yo te invoco

Bueno, ya está bien ¿no? Vaya vacaciones, aunque en vez de haber venido renovada, he llegado exhausta y con cierto resquemor. ¡Pero ya estoy en el sur dios míoo! Qué alegría y qué alboroto... Aunque después de haberme hartado de lluvia, aquí todavía me esperaba un poco más; bueeno, no pasa nada, al menos sé que tarde o temprano el Lorenzo asomará su enorme cabezón para quedarse mucho tiempo irradiando luz y calor. ¡Y aquí estaré yo para que me tueste enterita!
Ya estaba deseando volver a la la vida real, a mi mundo, el que me espera dentro de las paredes de nuestra casita de huéspedes. Es hora de dedicarle todo el esfuerzo y la ilusión sin interrupciones, sin tonterías. Ahora empieza lo bueno, lo físico y mental. Me refiero a que por mucho que intente evitarlo, me va a llegar la pintura hasta las cejas y, si os digo la verdad, estoy deseándolo.
El "planing" es el siguiente para los próximos días: mañana me toca quedarme en Antequera pero sólo hasta por la tarde, ya que tengo que tirarle para Málaga para trabajar al día siguiente. Sábado y domingo tengo que currarlo señores míos, pero es una gran noticia porque ya sabéis qué significa...$$$.
Con las que espero sean sustanciosas ganancias de esos dos días de intensa actividad fotográfica, me iré bien contenta de tiendas el próximo lunes. Pero no me crucifiquéis todavía, que no me voy al Breskas ni al suPrimark. Lo que voy a comprar es pintura y bastante, que la decoradora Raquel me está enviando sus grandes ideas pero claro, todos los deberes que me manda empiezan con una buena mano de pintura. Así que hala, a pringarse toca. Pero antes, a hacer un poquillo de dinero para esos gatos que vayan surgiendo. Por ahora, la pintura. Debería ir apuntando todos los gastos y los recursos que necesitamos usar, de ese modo, al final de todo este viaje, tendremos un inventario. Puede ser bastante útil ahora que lo pienso.

Bueno, os dejo hasta mañana. Un placer estar de nuevo con vosotros (no tenéis ni idea).

domingo, 22 de abril de 2012

Manos, muchas manos


¿En serio llevo tres días sin escribir na na na? Inconcebible. Así se pierden lectores y regularidad, no puede ser. Aunque si me pudiera justificar un poco diría que el jueves tuve mucho que hacer, a parte de ver a mis queridos amigos de la facultad; le viernes hizo un día absolutamente veraniego en Málaga y estuvimos tiraditos en las calles todo el día hasta las tantas; el sábado, ayy el sábado, vaya día de mierda el de ayer, con perdón. Algo tuve que haber hecho porque el karma se me puso trabajoso:
1-Madrugón total (7:30 am) para ir a recoger el coche de mi padre al pueblo ya que lo necesitaba para ir a currar esa noche a la BBC (you know what I mean).
2-Mañana movidita en casa.
3-Regreso a las Málagas con total normalidad al medio día.
4-Al coche de mi padre se le va la batería, pero al carajo completamente.
5-Odisea y dineral para solventar el problema antes de la hora de irme a trabajar.
6-Sandwich y ducha contra reloj antes de salir pitando al curro.
7-Conclusión: padre desplumado, hija exhausta, hambrienta e impotente ante los caprichosos avatares de la vida pero satisfecha al final del día, o de la noche, porque mereció la pena ir a trabajar.

No me quiero ni acordar, me canso de pensarlo.

Vamos nosotros a lo nuestro, que al final, lamentarse no vale para nada. La verdad es que la historia está un poco parada porque no he estado estos días por allí para seguir moviendo el cotarro. Es más, seguirá así hasta la semana que viene porque tuve el arrebato de comprarme un billete hiperbarato para ver a mis amigos de Cardiff, la maldita nostalgia me pudo y los 38€ del billete ida-vuelta, también. Salgo el martes y volveré y el día 1 de mayo, fecha a partir de la cual le meteré el turbo a este nuestro proyecto. Hay muchísimo que hacer y afortunadamente varias manos que me quieren ayudar por el gusto, ¿no es increíble?
En serio, está pasando algo precioso a mi alrededor. Supongo que es la solidaridad de la gente que se siente como tú, en un extraño purgatorio que nos hace sentir poco útiles después de haber luchado tanto por encauzar nuestro camino hacia algo bueno y provechoso. Aunque más que nada, yo diría que se trata de la desilusión de ver que todo lo que nos habían contado sobre la vida, las aspiraciones, el trabajo por cuenta ajena, las empresas y sus empresarios, la cotización, la jubilación, etc, se desmorona ante nuestros ojos, como un helado al solano. Ya nada de eso importa; la jornada laboral de ocho horas, el descanso para comer, las vacaciones en agosto, todos a la vez en plan masivo, sistematizados y arrancados de la creatividad y la propia iniciativa.

Pues bien, debe ser debido a este sentimiento común de decepción y desengaño, que algo está pasando, algo muy alentador y que me hace muchísima ilusión. Varias personas me han ofrecido su ayuda desinteresada y han compartido conmigo, sin apenas conocernos algunos, sus situaciones actuales, es decir: el desempleo, vuelta a casa de los padres, colaboración intensa en las tareas domésticas e incertudumbre, pero muchas, muchas ganas de empezar a asomar la cabeza fuera de ese hoyo raro en el que nos hemos metido. Esta caída estrepitosa, este hostión que nos hemos dado, encima vamos a tener que agradecerlo porque, si lo pensamos bien, nos ha liberado de una vida laboral mecanizada, triste y que no estimula la gran imaginación que tenemos en nuestro coco. Hay que joderse, ¿no? Es la oportunidad de intentar hacer lo que de verdad queremos.
Primero fue Raquel, que se ha vuelto loca dibujando bocetos para los interiores de la casa; desde Mallorca y sin que nos hayamos visto las caras ni una vez. Luego ha sido Marta, una compañera de la facultad a la que no veo desde hace un siglo y que, de repente, me ofrece venirse a Antequera a echarme una mano, porque es muy manitas y quiere hacer algo más que estar en casa. Además, Juanlu, otro mochano y amigo en común de mi querida Pamola, además de informático, me dice que cuando necesite material o soporte informático, cuente con él sin dudarlo. Mi madre me regala parte del mobiliario de nuestra casa y afronta económicamente todo lo que yo no puedo, que es un motón. Mi padre no deja de mandarme páginas web donde poder colocar la publicidad del "hostel" y me da muchas ideas buenísimas.
Mi hermana se encarga de hacerme las tarjetas, los fliyers y la publi. El galés me ayudará a traducir todo esto al inglés y así crear la versión anglosajona del blog. Mis amigos y conocidos difunden la idea de boca en boca, hablando maravillas y recomendándolo, a su vez, a sus amigos.
Todo esto conforma una de las cosas más bonitas que me han pasado nunca, y contando con la ironía de que es resultado de un momento muy crítico e incierto de nuestras vidas. Cada uno de nosotros lo vamos a hacer, ya lo veréris.

Hoy, para compensar un poco el silencion de los días anteriores, vamos a tener entrada por partida doble: esta de desahogo y reflexión, y otra más práctica, donde veremos los avances que ha hecho la amiga Raquel, ya sabéis, la mayorquina.
¡Tahora!

domingo, 8 de abril de 2012

Domingo igual a martes


Domingo por la noche, con el mal rollo que siempre me daban porque me invadía una sensación rara, oscura, inquietante, que me vaticinaba el comienzo de una dura semana de trabajo y estudio. No se sabía muy bien por qué pero a partir de las siete de la tarde se le iba cambiando a una la cara y el espíritu para volverse sombrío y taciturno. Además, el rumor frenético y repetitivo del partido de fútbol como banda sonora lo hacía aun peor. Sin embargo, el lunes volvíamos a la ajetreada rutina con otro ánimo, mucho más positivos y enérgicos, dispuestos a afrontar la nueva jornada con la mejor de las sonrisas ya que, ciertamente, no quedaba otra. Esto me llevó a pensar infinidad de veces que somos capaces de hacer del domingo, día de descanso, disfrute, ocio y tiempo libre, un día horrible y deprimente por anticipar demasiado lo que al día siguiente nos espera, sin ser tan malo el lunes después de todo. Conclusión, que somos unos expertos en fastidiarnos un día precioso y valiosísimo nosotros mismos.
El caso es que ahora, a mí un domingo me da lo mismo. Da igual si es lunes, martes o sábado por la mañana. Desde hace ya bastante tiempo que me da exactamente igual el día que sea. El por qué está bien claro: no tengo trabajo, al menos no uno con las características clásicas como la jornada laboral comprendida de lunes a viernes, de 9 a 2 y de 5 a 8. Por eso me la repampifla (con perdón) que hoy sea domingo y, encima, el final de las vacaciones de Semana Santa.
No lo hubiera creído jamás si en aquella época estresante de la que hablaba antes me hubiesen dicho que los domingos me parecerían días como otros cualquiera. Pues sí, ha ocurrido.

Lo único que sí tengo hoy es mucho en qué pensar. Mañana vuelvo a mi tarea de preparar desayunos para todos los oficinistas de la zona, quienes acuerdan tomar la primera comida del día, la más importante, a la misma hora. Esto, por si no os habíais dado cuenta, implica una gran responsabilidad así que estaré dispuesta a dar lo mejor de mí cada mañana.

Por otro lado, mañana le toca sesión fotográfica a nuestra futura casa de huéspedes, eso sí, después de haberle lavado un poquito la cara.
Así que queda fijada la misión de mañana en relación a este precioso proyecto:
-Limpiar a fondo
-Fotografiar cada rincón
-Mostrároslo mañana sin falta en la próxima entrada

Y otra para vosotros, donde quiera que estéis:
-Seguid proponiendo nombres para la casita, para que queden agotadas todas las posibilidades y la bauticemos como se merece.
Se me ocurren a mí nombres como "Nómadas", "Travelers", no no, mejor en español que se supone que vamos a ofrecer auténticas vivencias del lugar; cañí, cañí. Bueno, dedicaré lo que queda de día a experimentar con nombres, a ver si así surge uno con personalidad y gancho.
Buenas noches y mejor final de domingo.

sábado, 7 de abril de 2012

It's raining molletes


Acabo de llegar a casa después de mi primer día de trabajo en la cafetería. Resulta que mi puesto está en la cocina tostando molletes, pitufos y vienas básicamente. No es el trabajo de mis sueños pero tampoco es el peor del mundo, para nada. De hecho, he decidido llevarlo con gran orgullo porque será el que me permita cubrir la parte económica que requiera nuestra pequeña casita de huéspedes, que no es moco de pavo (qué asco me ha dado siempre esta expresión).

La verdad es que, echando la vista atrás, he hecho de todo: empecé los veranos en tiendas de ropa, luego entré la en universidad; mientras estudiaba, colaboraba para una página web y una emisora de radio; lo siguiente fueron las fotos en la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones) cosa que, cuando quise darme cuenta, llevaba haciendo cinco años; lo dejé para irme a Cardiff, ciudad en la que empecé currando en un hostel a la vez que encontraba trabajo en un italiano para compensar la falta de horas y de pasta, claro; del italiano me largaron porque no hablaba ni papa de inglés y era un sitio bastante pijo. ¿Para qué me cogen entonces? En fin, que fue chocante porque para mí era la primera vez que me echaban de un trabajo. Pero bueno, a la semana siguiente, tras la resaca del mundial, ya había encontrado trabajo en otro restaurante menos pijo de, agárrate, fish and chips. Ni que decir tiene que esta fritanga hiperrebozada no le llegaba ni a la suela de los zapatos a nuestra deliciosa fritura malagueña.
Volví de Cardiff pasado algo más de un año y estuve sin hacer nada, sólo buscando trabajo de periodista, empeñada en que el envío compulsivo de currículums daría su fruto en cuanlquier momento. A la vista está que me equivocaba así que en octubre me harté de estar sin oficio ni beneficio y pasé a formar parte de un restaurante de Málaga.
Cuando tuve un buen pellizco ahorrado, allá a finales de enero, lo dejé y me fui a probar suerte en Londres. Pero qué sorprendente me resultó la sensación que tuve al llegar allí y que me decía que era la peor idea del mundo. Londres se me apareció como una ciudad excesivamente cara, triste, abrumadora, superpoblada, donde más que buscar mi lugar como profesional de la comunicación y la fotografía, seguiría trabajando como una cabrona para conseguir el reto de llegar a fin de mes. NANAI.
Me volví para Antequera y me deprimí muchísimo. Me había gastado gran parte de mis ahorros, los planes no me salieron como yo esperaba y, para colmo, este no es un pueblo muy estimulante que digamos. Sólo tenemos iglesias, plaza de toros, el precioso mirador y el majestuoso Torcal, pero nada de mucha cultura, creatividad o alternativas en general, al menos en mi opinión.

Pero aquí estamos, construyendo un sueño y tostando molletes para conseguirlo, y además rodeada de buenos compañeros, ¿qué más puedo pedir?
Vamos que nos vamos...¡¡¡al rico mollete con zurrapa de lomo!!! (No puedo evitar descojonarme.)

viernes, 6 de abril de 2012

Arrivederci muebles prehistóricos


La Semana Santa sigue su curso y todo parece estar igual que ayer pero yo sé que no. Algo ha cambiado y se avecinan buenos tiempos, se nos viene el sol encima, el calor, los colores y perdonadme si os digo que a mí ya me huele a playa. También veo muchísimo trabajo pero esos son esfuerzos que me traeran alegrías, a mí y espero que también a otros. Así que vamos al lío, que hay muchísimo que hacer.

Hace unas semanas, después de que saltara esta idea, me puse como una loca a buscar las llaves del piso que vamos a transformar y allí que me fui. El primer sentido que se me activó de golpe fue el del olor y pensé de inmediato: qué pestazo a perro. Porque sí, allí hubo perros viviendo aun sin el consentimiento de la propietaria, pero bueno, esa es otra historia aunque todavía me estremezco al pensar en lo que tuve que limpiar tras aquellos habitantes. A lo que vamos, olía muy mal.
El siguiente paso fue afrontar que el piso no se encontraba en muy mal estado pero estaba inaceptable en cualquier caso. Ha sido muy castigado por el uso de tantos años y por un par de inquilinos "descuidados". Los muebles eran viejos y estaban estropeados. En general, a primera vista, se mostraba muy luminoso, agradable y bien distribuido pero parece que dos minutos después comienzó a emerger su verdadera apariencia. Cada mueble me enseñó sus grietas, los armarios al relajarse desplazaron sus puertas, las sillas cojearon, las cortinas se llenaron de girones en cuanto me acerqué un poco y las lámparas perdieron las tulipas al mínimo roce. Inmediatamente decidí que aquello tenía que recibir un cambio radical que implicaba que todos aquellos muebles debían ir fuera.

En seguida me recomendó mi hermana Marta que acudiera a la ONG REMAR de Antequera, pueblo en el que todo esto se está desarrollando. Me dijo que ellos se encargarían de llevarse los muebles para luego exponerlos en la tienda y venderlos por cantidades simbólicas a personas con un bajo nivel adquisivo. ¡Y así lo hice! Les llamé, quedé con ellos y a los pocos días se presentaron en el piso dispuestos a partirse el lomo con todos aquellos pesadísimos muebles.
La verdad es que, después de echar un vistazo, vieron que la mayoría de los enseres no les eran de provecho pero había algunos muebles que sí les servían. Así que la solución consistió en abonar 50€ por llevarse todo lo inservible, que no era poco, al punto limpio y lo aprovechable a la tienda para ser vendido. He aquí la primera inversión económica para mis propósitos. Dolió soltar aquel papel amarillo pero mereció la pena. ¡Ahora tenemos un lienzo en blanco para pintar lo que queramos!
Lo único que hay en este momento en el interior son camas en las habitaciones, una por cada cuarto, los sofás del salón y los muebles de la cocina; punto. El siguiente paso es una limpieza bestial del piso y justo después, tomar las primeras fotos de nuestro diamante en bruto para empezar a pulir y, eso sí, meter algunas camas más.
¡Hala, hasta mañana!

jueves, 5 de abril de 2012

Vamos tía, lo que tú no puedas...

La verdad es que no creo haberme sentido así antes. Es que estoy tristísima, leche, lloro a la mínima presión. Supongo que me siento bastante atrapada y por qué no admitirlo, un poco inútil también. Vamos, que no soy muy de provecho ahora mismo para nada y para nadie. Pero sobre todo, lo que me mata, es que no me sirvo ni a mí misma con esta actitud y en esta situación. Por más que lo intento, la búsqueda de mi hueco laboral adecuado no da ningún resultado y he de reconocer que cuanto más pasa el tiempo y más negativas recibo, menos ganas tengo de seguir y más de bajar las persianas para ponerme una peli y que me trague la tierra.
No hay becas accesibles para estudiar en el extranjero ni aquí mismo; los buscadores de trabajo pasan de mi culo y mi precioso y completo currículum sirve de papel higiénico a las empresas de medio mundo (eso que se ahorran). La tristeza me invade y me aprieta el cuello cuando pienso: ¿para qué toda esa formación? Fue deprimente darme cuenta de que debía suprimir mis datos académicos del currículum si es que quería trabajar en hostelería, lo único que parece seguir funcionando. Porque eso sí, ya podemos estar sin trabajo, cancelando contratos de móviles, vendiendo los coches y las casas, evitando el Zara, comiendo espaguetis durante días pero nunca, jamás en la vida nos quitéis la caña y la tapa. Ese momento será el último y definitivo, entonces se abrirá el infierno y lloverá azufre. Si a un español le quitas su caña en la terraza, te lo has cargado. Nos da la vida, nos ayuda a serguir respirando y capeando el temporal. ¿De dónde se creen los políticos que sacamos la fuerza para seguir luchando y siendo estafados con buen humor? Pues claro, de la terraza, la tapa, el cigarrito, la gente pasando, las risas, las confidencias y la reunión.
Para mí ha llegado el momento crítico, la antesala de la depresión medicamente certificada: el no tener ni pa pipas. Y dejadme deciros, si es que alguno no lo ha experimentado alguna vez, que ese será el instante en el que tu cabeza te torturará, no descansa, no te dejará dormir, nunca parará, al igual que la maldita Samara jamás desfallecerá en su afán de matarte por dentro. Ya, ya, soy bastante exagerada desde siempre. Lo que quiero decir, es que en ese terrible momento en que empiezas a decir que no a las invitaciones de tus amigos para salir a tomar algo porque no tienes un chavo, ahí empezará el hundimiento y la negrura de Mórdor se cernirá sobre nuestro ánimo.
Soy muy consciente de que el problema afecta a un país entero que está pasándolas canutas, por no decir muy putas (que ya lo he dicho). Familias, Dios santo, familias con hijos y sin ingresos; parejas jóvenes que seguramente se irán al garete porque la ilusión del comienzo de una vida en común se ha transformado en la más dura de las pruebas y no estaban preparados; personas bien entradas en la madurez que han dado sus vidas, con todo lo que esa corta palabra conlleva, por sus trabajos y que de repente, se ven en la calle con una mano delante y otra detrás, pero sobre todo, con caras de incredulidad. ETC, ETC...
A pesar de este panorama horrible, he decidido que me tengo que sacar yo misma del pozo porque, como bien diría mi querida comadre Susana, como no te rescates tú sola no va a venir nadie a hacerlo. Cuánta razón, amiga.
Así que tras plantearme vender los muebles y las cosas inservibles de mi casa en el mercadillo, hacer fotografías del pueblo y vendérselas a los guiris en lo alto del mirador y demás ideas que me podrían aportar un dinerito, vi la luz cegadora de la solución definitiva.